No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mé mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
La Miopía Espiritual
La miopía espiritual que aqueja a la Iglesia de este siglo solo se puede enfrentar con humildad, arrepentimiento y el colirio del Espíritu Santo. Más que oír, es el Obedecer la palabra de Dios!! Reflexionemos sobre la parábola del buen Samaritano y su profunda enseñanza haciendo un paralelo con el pecado y nuestros días.
0 Comments