No hagan ruido, que despiertan a la ‘iglesia’

No hagan ruido, que despiertan a la ‘iglesia’

Aporte del Hno. Jorge Rodriguez, Cubuy, PR [Tratado evangelisitico impreso]

La ‘iglesia’ está en un sueño del cual no tiene interés en despertar. Es como si un letargo invadiera nuestros cuerpos y también el alma. La zona de comodidad nos mantiene en un reposo del cual no queremos volver; de ese sueño dañino que mantiene la ‘iglesia’ con las rodillas paralizadas. ¿Qué estamos haciendo para combatir este mal, que afecta la ‘iglesia’ del Señor? ¿Pensamos que, con solo reunirnos un par de veces por semanas, es suficiente para agradar a Dios? Muchos viven recostados del nombre que los identifica como cristiano, aunque este sea solo de nombre. ¿Será que no hay motivación ni compromiso? O ¿Será que nos avergonzamos del evangelio? Dios quiere un pueblo diligente! que sea capaz de dar la milla extra, que nos lleve a alcanzar la meta de nuestra salvación y también la de los demás. (más…)

Ganancias Deshonestas

Ganancias Deshonestas

 

Estimado lector,

Tengo un amigo, a quien le estoy impartiendo estudios bíblicos los fines de semana. Hace unos días me dijo: He visto en las películas que Jesús siempre estaba junto a los pecadores, buscaba a las prostitutas, ladrones, enfermos y toda clase de gente despreciada por el pueblo. Esto realmente es amor. Pero, hay una enseñanza de Jesús en el libro de Lucas que aun no comprendo. Y es que aparentemente Jesús le ordena a sus discípulos que obtengan ganancias deshonestas y que con ellas hagan amigos y así tendrán moradas eternas. Le pregunté, donde estás leyendo? Y me dijo: Luc 16:1-15. Veamos:

  • Luc 16:1  Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes.
  • Luc 16:2  Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.
  • Luc 16:3  Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.
  • Luc 16:4  Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas.
  • Luc 16:5  Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?
  • Luc 16:6  Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta.
  • Luc 16:7  Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. El le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta.
  • Luc 16:8  Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.
  • Luc 16:9  Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.
  • Luc 16:10  El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.
  • Luc 16:11  Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
  • Luc 16:12  Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?
  • Luc 16:13  Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
  • Luc 16:14  Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.
  • Luc 16:15  Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Como le puedo explicar esta parábola a mi amigo?

A la luz de las Escrituras…

A la luz de las Escrituras…

Que todo sea confirmado A la luz de las Escrituras No creas todo lo que los hombres dicen. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.  Todo lo que te digan y todo lo que hagan en tu congregación, búscalo en las Sagradas Escrituras, tal como lo hicieron los hermanos de Berea.